
La caricatura de esta semana concluye las aventuras de «Un dibujo por Perú», es decir descubrir cada semana las ultimas noticias de Perú tras las caricaturas. Nuestra ultima caricatura fue publicada en octubre de 2006 en la pagina web «El país», un periódico español fundado en 1976, y el autor es Anstankulov (no hay muchas informaciones sobre el). Sin titulo o dialogo, la caricatura puede ser considerada de genero critica/ social. En esta escena podemos ver un hombre que esta sentando en un sillón, leyendo un periódico y una mujer de pie, a su lado, haciéndole un vendaje. La caricatura es vinculada con la noticia publicada el 26 de marzo de 2020, en el sitio web «Peru21», con una tema común: la violencia contra las mujeres durante el aislamiento obligatorio, para combatir el Coronavirus.
Como lo hemos mencionado la semana pasada, el Coronavirus sigue causando víctimas y paraliza países enteros. La propagación del Covid-19 progresa de manera preocupante, y hoy en Perú hay al menos 416 casos (la semana pasada: 117 casos). Mientras que medidas son tomadas para reducir la propagación del virus tal como el aislamiento obligatorio, dictada por el Gobierno peruano, otras problemas persisten. La violencia contra las mujeres en Perú es una problema real. En mi opinion, el rol de la caricatura es denunciar la violencia contra las mujeres en general, que sea en aislamiento durante una pandemia o en la vida cotidiana. Sin el virus y la situación actual de aislamiento, hay 66 de cada 100 mujeres entre 15 y 49 anos que fueron víctimas de violencia por su esposo o compañero en el Perú y en 2019, el país registró 166 feminicidios y hasta febrero de este año 32. Según la noticia publicada en el sitio web «Peru21», el aislamiento y la situación crítica actual no parece interesar a los agresores. El Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP), el órgano del Estado peruano dedicado a la mujer y al derecho en la sociedad, posee un servicio gratuito, llamado «Linea 100». Es una cobertura nacional a cargo de un equipo de profesionales especializados en brindar contención emocional, orientación e información en temas de violencia familiar y abuso sexual, con acceso desde cualquier teléfono fijo, público ó celular durante las 24 horas del día. Durante el aislamiento obligatorio, la Linea 100 ha recibido «más de 600 llamadas de violencia contra la mujer» y «en los primeros ocho días del estado de emergencia, la mencionada línea gratuita reportó 2,855 llamadas telefónicas efectivas». La realidad es que durante el aislamiento aumenta la violencia contra las mujeres pero no solo, hay la violencia domestica también porque durante un periodo indeterminado, las familias tendrán que compartir mucho tiempo juntos. En bastantes casos, esta convivencia forzada puede generar casos de maltrato físico y verbal.
Esta caricatura presenta dos personajes ficticios, una mujer y un hombre. Podemos deducir que son juntos, que forman una pareja. Los personajes no dialogan pero la imagen vale más que mil palabras. El hombre, en su sillón, con su periódico, se posiciona en el centro de la caricatura, y mire a su mujer de manera condescendiente y enfadada. El hombre extendió su brazo porque la mujer le hará un vendaje, lo que nos permite pensar que fue violento con ella. Otro elemento que nos permite deducir eso, es que la mujer tiene un ojo morando. La mujer se posiciona detrás del hombre, lo que puede implicar que se someta o que tiene miedo de él. Aunque son personajes ficticios, es una situación que puede ocurrir durante el aislamiento obligatorio. Las mujeres pueden sentirse encerradas en sus propias casas con un marido violente que quiere disfrutar de la situación. El hecho que la mujer hace su vendaje muestra que se «someta» al hombre y aunque es víctima de violencia conjugal, sigue vivir en la misma situación, sin denunciarlo. Las colores en esta caricatura son en general vivas. El azul y el verde de los vestidos pueden ser vistas como colores que inspiran la esperanza, mientras que el rojo del sillón, donde el hombre esta, puede ser interpretado como un peligro o violencia. No hay ningún otro tipo de símbolo en la caricatura.
Con esta imagen, creo que la intención del autor era denunciar la violencia contra las mujeres en general y sobretodo que hay mujeres que son víctima en silencio y que no denuncian a sus maridos o pareja por amor o porque tiene miedo. Por esto, el destinatario de la caricatura puede ser todo el mundo, porque es una situación que puede ocurrir en cualquier país. En mi opinión, con la situación actual, que es demasiado difícil y que puede generar inquietud, este tipo de violencia no debería ser aceptado. Ademas, la Linea 100 me parece una buena iniciativa para ayudar las mujeres en este tipo de situación.
Ilinca Sparhat








